Historia:

En la capital de Guatemala existía el Seminario Evangélico Presbiteriano. En 1962 unos hermanos del seminario se enfrentaron con dificultades en el trabajo docente de la institución. El problema era que después de 25 años de estar capacitando a pastores, de los 200 estudiantes que tuvieron, se graduaron sólo 52 estudiantes; de estos sólo 6 eran pastores. Muchos no continuaron, porque no regresaron a su lugar de procedencia, y otros con su título del seminario podían recibir mejor remuneración en otros empleos.


Sin embargo en las iglesias había líderes en función, sirviendo sin mucha capacitación porque no podían ir al seminario por sus familias y otros por sus trabajos. Por esta razón, los líderes del seminario tomaron la decisión de experimentar con la descentralización de su programa de educación teológica. Después de unos experimentos, en 1966 quedaron con un programa coherente, estableciendo el programa de Educación Teológica por Extensión. El resultado del experimento fue que de un seminario con 7 estudiantes en 1962, cuatro años más tarde habían crecido a 200 estudiantes quienes ya estaban sirviendo en sus iglesias. Por ello el interés en el programa comenzó a crecer en todo el continente y en todo el mundo.


En el año 1968, en Bolivia y en Colombia se realizó un taller en cada país, a fin de orientar a los interesados en las normas de este nuevo sistema. El programa fue orientado básicamente como una extensión del curso de los institutos y el seminario a los que tenían necesidad, desde un principio fue dirigido a los “líderes en función”.


En Chile, el pastor Antonio Barratt, experimentó un sistema de cursos autodidácticos y estudio en grupo, para algunas enseñanzas del instituto bíblico y centro de capacitación agrícola para las iglesias mapuches. El sistema dio generosos dividendos. Por los años 1971, el pastor Barratt siguió su ministerio en Paraguay y luego en Tucumán, Argentina. En ese tiempo el concepto de ETE ya se había popularizado por lo que sucedió en Guatemala. Entonces es cuando los cursos del pastor Antonio Barrat se perfeccionaron y se hizo conocido. En el año 1971, a pedido de la iglesia, Antonio Barrat formó un pequeño equipo de pastores y profesores de Argentina, Chile y Paraguay, y fundó formalmente SEAN, registrado como una fundación internacional e interdenominacional con su nombre actual - Seminario por Extensión A las Naciones. Actualmente los cursos SEAN se usan en unos 100 países y han sido escritos y traducidos en más de 70 idiomas. El pequeño equipo SEAN sigue escribiendo, corrigiendo y modernizando los cursos.


Los diversos esfuerzos de grandes seminarios y profesores de Biblia, como Ralph Winter y Juan Kessler en Guatemala, Pedro Wagner y Pedro Savage en Bolivia (del Seminario Teológico Jorge Allen), Antonio Barratt en Chile y muchos otros contribuyeron al enriquecimiento de este nuevo sistema dinámico de enseñanza con una alta calidad.


Para el año 1969 desde Bolivia, personal de la Misión Andina Evangélica del Perú (MAE – SIM) fueron enviados al Perú para realizar diversos talleres de orientación. Más adelante se enviaron misioneros para implementar el programa de ETE en la Iglesia Evangélica Peruana, usando diversos materiales que fueron escribiendo en Bolivia y Guatemala.


Más adelante se empezaron a usar los materiales de SEAN con grandes resultados. Por los años 1987, se formó el comité SEAN-Perú, integrado por la Misión Andina Evangélica del Perú, la iglesia Alianza Cristiana y Misionera y la iglesia Anglicana Episcopal del Perú, por entonces eran los más grandes usuarios de los materiales SEAN. Por el año 2002, MAE – SIM asumió la representatividad de SEAN Internacional en el Perú.


En el año 2010, MAE – SIM independizó su ministerio de Educación Teológica por Extensión que actualmente tiene su propia personería jurídica y un convenio directamente con SEAN Internacional.